Se puede afirmar que los procesos de aprendizaje virtual son favorables en la formación de los alumnos; algunos de los autores que han permitido destacar las ventajas, las cuales fueron publicadas en el Centro de Formación Permanente de la Universidad de Sevilla:
Entre las ventajas destacan que "los autores consultados (Ciberaula, s.f.; Felipe, 2006; Nanfor, s.f.; Universia, s.f.) varían mucho sus posiciones al respecto, pero mantienen ciertas líneas de opinión similares. Entre estas destacan las siguientes:
- El docente puede utilizar el material didáctico disponible en Internet tanto para sus clases presenciales como para la labor que realiza en línea. Además, puede combinar las dos estrategias para el trabajo con el mismo material, permitiéndole fomentar la retroalimentación.
- Se reducen los costos de transporte, alojamiento y alimentación que conlleva la educación presencial tanto para estudiantes como para docentes.
- Se eliminan las barreras espaciales, pues todos acceden a la información por los mismos medios y con la misma facilidad.
- Existe flexibilidad en la disposición de tiempo tanto de los estudiantes como de los docentes, pues no es preciso que todos los involucrados en el proceso coincidan en tiempo para llevar a cabo la parte en línea del proceso.
- No es necesario que los docentes y los estudiantes coincidan en el mismo espacio o lugar para llevar a cabo algunas partes del proceso educativo.
- No se pierde interacción física, pues las sesiones presenciales motivan el establecimiento de vínculos entre los participantes.
- Obliga a los participantes a ser claros con los demás al definir sus intenciones, formas de trabajo y otros detalles que le permitirán desarrollar los trabajos solicitados.
- Los materiales de estudio pueden variar en su presentación, pueden contener videos, imágenes, sonidos, interacciones u otros recursos. Esto favorece a los estudiantes con distintos estilos de aprendizaje."